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Desigualdades políticas para naftas y bioetanol

Los recientes aumentos en las naftas a fines de Octubre, dan lugar para hacer algunas consideraciones respecto al papel del etanol en la mezcla combustible y de allí analizar cómo se debería encarar el tema para calcular el precio de nuestro producto y su incidencia sobre el precio total de venta.

Este aspecto es muy importante por cuanto luego de haberse aprobado en días recientes la prórroga de la Ley 26093 (de los biocombustibles) por 4 años (2021-2025) debería venir la parte correspondiente en modificar algunos artículos de la misma o el dictado de una nueva ley.

Hay varias iniciativas presentadas en el Congreso de la Nación y casi todas incluyen la parte acerca de cómo obtener el precio del bioetanol (de caña y de maíz) y el biodiesel. A nosotros nos interesa el primero. Si analizamos el contexto actual, vemos que se rige por la Resolución 83/2018 del 01/3/2018 emitida por la ex-Secretaría de Recursos Hidrocarburíferos del entonces Ministerio de Energía y Minería de la Nación y luego por los Anexos I y II de la Disposición 87/2018 del 11/5/2018 de la misma oficina. Ambos documentos vinieron a modificar la estructura original que emanaba de la Resolución 1294/2008 y que respondía a la Ley 26334 mediante la cual se daba curso legal al empleo del etanol de la caña de azúcar en la mezcla con las naftas. Esta ley complementaba a la original 26093 y así la caña de azúcar tuvo el privilegio de ser el único cultivo en el país con una Ley propia en ese sentido. Al desvirtuarse aquella Resolución 1294 durante 2018, originó una serie de problemas en la rentabilidad de las destilerías azucareras y ello trajo como consecuencia un atraso total en cuanto al justo valor del producto hasta que dicho precio fue “congelado” en Diciembre 2019, dentro de un contexto inflacionario generalizado. Algo difícil de entender. Desde aquel mes hasta Octubre 2020 la suba del precio fue del 16%, mientras la inflación interanual a Septiembre, ya estaba en 36,6%. No hace falta explicar nada. Los conceptos básicos de esas Resoluciones y/o Disposiciones dicen “que el procedimiento para la determinación del precio de adquisición del bioetanol elaborado a partir de la caña de azúcar destinado a la mezcla en el mercado interno será en base a la siguiente fórmula, expresado en pesos por litro: 1) costo de materia prima, 2) más costo de mano de obra, 3) más insumos y mantenimiento, 4) más costo del gas natural, 5) más amortización, 6) más resto de costos (todo es textual). Después detalla en el Anexo I en qué consisten cada uno de estos ítems y según puede observarse, llevará su tiempo tener los datos finales. Un procedimiento similar ocurre con el etanol del maíz en el Anexo II, pero cambiando algunos componentes de la fórmula, por ejemplo en vez de gas natural es electricidad, etc. En síntesis una fórmula compleja que tiene sus cuestionamientos y por ello se justifica ser cambiada por algo más simple y racional. De allí nuestra propuesta de aunar conceptos químicos y económicos, de tal forma que el precio del bioetanol esté ligado al precio de la nafta y así los reajustes serían automáticos para mantener permanente una proporcionalidad lógica, según veremos. El sistema propuesto consiste en tomar de base el Poder Calorífico Inferior (PCI) de ambos productos expresados como Kcal/l (etanol/nafta) desde donde surgirá un cociente o coeficiente, que multiplicado por el precio en surtidor de la nafta súper, posibilitará obtener el precio del bioetanol en forma rápida, simple y justa según mi criterio. ¿Por qué? Porque se dejan a un lado valores complejos y controvertidos y damos lugar a cuestiones de química inalterables (aquí y en la China) como es el PCI. El reajuste de precio será en simultáneo para los componentes de la mezcla. Es un mismo combustible. Según valores del suscripto el cociente sería 0,659 (ver libro “Biocombustibles” edición 2009). Debo aclarar que la bibliografía no es muy uniforme y algunos lo expresan como KJ/Kg, etc. El cociente señalado otorga tranquilidad con los valores obtenidos, pues se acercan a lo que pretende la industria local. Con la nafta súper de Bs As llegará el etanol a $40,75/l, pero con la súper de Tucumán, serían $43,71/l.

Según consignó a La Gaceta el 16/10/2020, el empresario Emilio Luque dijo que el “precio del litro debería estar por fórmula al menos en $44/l”. Veamos ahora la evolución de los precios de la nafta y el etanol desde el 2015 para apreciar mejor la desigualdad en cuanto a políticas.

En enero 2015 el etanol estaba en $8,622/l y en Octubre 2020 en $32,789/l. Subió 280,3% (unas 3,8 veces), mientras la nafta súper YPF (Bs.As) subía de $11,31/l a $61,84 (446,3%, unas 5,45 veces). Otra comparación interesante es conocer cuánto incide el precio del etanol en el componente de la mezcla. En Enero 2015 con 10% de mezcla (100 cc en un litro), era de $0,862/l (7,62%) pero en Octubre 2020 con el 12% de mezcla (120 cc en un litro), sube a $3,93/l (6,35%).

En dólares hoy son U$S 0,0465/l (con $84,50 de Bco. Nación). Valor ínfimo. Es más llamativa la caída del precio en relación al dólar, puesto que en Enero 2015 (con una cifra media de $10,93 entre las cotizaciones de los días 2 al 31) el etanol valía U$S 0,788/l pero ya en Octubre 2020 bajó a U$S 0,388/l, el valor más bajo de toda la región Cono Sur. Durante gran parte del 2015 estaba en un dólar. Mientras la nafta súper disminuía en el mismo periodo de 5 años desde U$S 1,03 a 0,731/l.

Notable diferencia frente a la caída del etanol. Una visión interesante nos da el Global Petrol Price de USA, quienes el 26 de Octubre dieron un valor general promedio de la nafta en Argentina de $65,45/l (U$S 0,773/l), en los EEUU es de U$S 0,837 y en UE de U$S 0,708.

Tomando aquel valor global señalado y por el coeficiente indicado por el suscripto, el litro de etanol sería de $43,13.Coincide con los números ya señalados.

Quedaría en seguir bregando por llevar la mezcla al 15% - por ahora – para afianzar esta industria clave en Tucumán y el NOA. Ese número no es caprichoso. Obedece a fundadas razones técnicas como ser que – al no haber separación de fases del alcohol con el agua - da lugar en aprovechar otros alcoholes (además del anhidro de uso actual) y así la producción se expande, que es lo que necesita la industria. Al respecto, el 6 de Noviembre entró un proyecto en Diputados de la Nación para llevar el corte al 15%.Inquietud desde Santa Fe.

Otro argumento de peso es que el agregado de etanol contribuye en disminuir la emisión de gases de carbono que dañan el medio ambiente. Días pasados, el Senado de la Nación acepto estos argumentos cuando dio sanción a la prórroga de la Ley 26093, pues se demostró que había un ahorro del 27,5% del dióxido de carbono emitido por litro de combustible y eso relacionado con la política de los Bonos de Carbono y la nafta total consumida por año en el país, daba una cifra económica de mucha magnitud. En coincidencia total, un trabajo actual del INTA y el INTI en Córdoba, arrojó casi los mismos resultados, con 28% (ver INTA Informa según “agrovoz.lavoz.com.ar”).

Los factores de poder y empresarios deberían trabajar fuerte en estos aspectos.


Franco Augusto Fogliata





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